jueves, 22 de noviembre de 2012

Huir


El humo de tu recuerdo me invade, me daña. El dañino cilindro de tu amor lo tengo atado a mis manos como dos púas que no puedo quitar. Te extraño. Me encantaría negarlo, pero te extraño. Con cada inhalación me daño, lo se. Pero mi soledad es aun más grande que mi miedo a la muerte. Mis labios se consuelan con cada fumada, me ayudan a mitigar las ganas de besar tus labios a cada instante.  Tomar el filtro  el filtro con amor, es como tomar tu rostro mientras contemplo tus verdes ojos frente a mi. La nicotina esparciéndose por mis poros me permite no necesitar tus caricia llenas de dolor. Te extraño, no lo niego. Te amo, no me engaño. Pero prefiero fumar para no mentirme diciéndote que quiero estar a tu lado de nuevo. Prefiero morir antes que perjudicarte otra vez. 

No hay comentarios: