El humo de tu recuerdo me invade,
me daña. El dañino cilindro de tu amor lo tengo atado a mis manos como dos púas
que no puedo quitar. Te extraño. Me encantaría negarlo, pero te extraño. Con
cada inhalación me daño, lo se. Pero mi soledad es aun más grande que mi miedo
a la muerte. Mis labios se consuelan con cada fumada, me ayudan a mitigar las
ganas de besar tus labios a cada instante.
Tomar el filtro el filtro con
amor, es como tomar tu rostro mientras contemplo tus verdes ojos frente a mi.
La nicotina esparciéndose por mis poros me permite no necesitar tus caricia
llenas de dolor. Te extraño, no lo niego. Te amo, no me engaño. Pero prefiero
fumar para no mentirme diciéndote que quiero estar a tu lado de nuevo. Prefiero
morir antes que perjudicarte otra vez.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario